Abandona las mentalidades insalubres

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Ācāryas en el Templo de Śrī Śrī Rādhā-Dāmodara, VṛndāvanaĀcāryas en el Templo de Śrī Śrī Rādhā-Dāmodara, Vṛndāvana

por Swami B.G. Narasingha

En este articulo 'Abandona las mentalidades insalubres' escrito en 1998, Śrīla Narasiṅgha Mahārāja responde la pregunta, “¿Un Vaiṣṇava siente miedo?” En respuesta a esto él explica cómo sólo hay una cosa que un Vaiṣṇava teme y prosigue advirtiendo al lector acerca de la gravedad del Vaiṣṇava aparādha.

escuche este artículo:

Pregunta: Se dice que un Vaiṣṇava no tiene miedo. ¿es esto cierto o el Vaiṣṇava tiene algún miedo?

Respuesta: Si. Un Vaiṣṇava nunca tiene miedo porque sabe que Kṛṣṇa lo protegerá en todas las circunstancias. Sin embargo, si examinamos la manera de ser de las grandes almas, los sadhus y los ācāryas, podemos detectar que un Vaiṣṇava sólo teme una cosa: Vaiṣṇava aparādha. No sólo el Vaiṣṇava, sino que el mismo Señor Supremo también le teme al Vaiṣṇava aparādha, no por Sí mismo, sino por el beneficio de Sus devotos, y por lo tanto advierte a Sus devotos al respecto.

Śrī Caitanya Mahāprabhu descendió a este mundo para otorgar la mayor bendición de amor de Kṛṣṇa a todas las entidades vivientes. Al tiempo que instruía y empoderaba a Śrīla Rūpa Gosvāmī en Prayāg para distribuir las melosidades de bhakti-rasa, el Señor advirtió contra las ofensas cometidas a los pies del loto de un Vaiṣṇava.

yadi vaiṣṇava-aparādha uṭhe hātī mātā
upāḍe vā chiṇḍe tāra śukhi yāya pātā

“Si el devoto comete una ofensa a los pies de un Vaiṣṇava mientras cultiva la enredadera del servicio devocional en el mundo material, su ofensa se compara con un elefante loco que desenraíza y rompe la enredadera. De esta manera, las hojas de la enredadera se secan.”Cc.Madhya-līlā, Ch. 19, Txt. 156)

Hay muchos incidentes de Vaiṣṇava aparādharegistrados en las escrituras reveladas como recordatorio a todos los devotos aspirantes sobre las graves consecuencias de las ofensas cometidas a los pies de un Vaiṣṇava puro. Cuando un no devoto comete una ofensa contra un Vaiṣṇava puro como en el caso de Gopāla Cāpāla, Quien ofendió a Śrīvāsa Paṇḍita al colocar la parafernalia para adorar a la Diosa Bhavānī fuera de su puerta, la reacción habitual es que el ofensor es afligido con una enfermedad horrible como la lepra o incluso la muerte.

Gopāla Cāpāla era un brāhmaṇa pero el estaba envidioso de Śrīvāsa Paṇḍita, un gran devoto de Śrī Caitanya Mahāprabhu. La ofensa de Gopāla Cāpāla era la envidia – envidia a los Vaiṣṇavas. Más grande que el pecado de matar a una vaca; mayor que el pecado de matar a un brāhmaṇa, una mujer, o incluso matar niños es el pecado de envidiar a un Vaiṣṇava. Ese es el pecado supremo.

En el caso de Gopāla Cāpāla fue inmediatamente afligido por la lepra debido a su ofensa a Śrīvāsa Paṇḍita y su rostro y otras extremidades de su cuerpo comenzaron a derretirse. Después de algún tiempo conoció a Śrī Caitanya Mahāprabhu en el camino hacia el Ganges y le rogó al Señor que por favor lo perdonara y lo liberara de su condición miserable. Al escuchar la petición del hombre de ser liberado, Śrī Caitanya Mahāprabhu se enfureció y con ira dijo: “¡tú, desgraciado pecador!, ¿por qué blasfemas a los Vaiṣṇavas? Todas las entidades vivientes en la existencia material son mis amigas. Sin embargo, soy completamente hostil para aquel que tiene envidia de un Vaiṣṇava. Incluso después de sufrir durante diez mil vidas, no serás liberado de tu ofensa contra un Vaiṣṇava. Puedo perdonar una ofensa contra mí mismo, pero un tonto que comete ofensas contra un Vaiṣṇava esta perdido para siempre. Tal envidioso pecador va directamente al infierno. Oh, tú, el mas pecaminoso, nunca verás el final de tu sufrimiento”.

Ese hombre no murió inmediatamente, mas bien continuó sufriendo por muchos años y luego fue finalmente liberado cuando al fin cayó en el polvo de los pies de loto de Śrīvāsa Paṇḍita y rogó por su misericordia. El Señor perdona fácilmente una ofensa contra Sí mismo, pero nunca perdona una ofensa cometida contra su devoto puro. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura dice que el devoto puro no puede reconocer una ofensa cometida contra el, por lo tanto la única manera de liberarse de una ofensa cometida contra un devoto puro es caer en el polvo de sus pies de loto y pedir perdón. Śrīla Viśvanātha dice que el polvo a los pies del devoto puro recuerda la ofensa que uno ha cometido y por lo tanto, sólo el polvo puede dar perdón.

El ofensor no devoto ciertamente sufre una enfermedad miserable e incluso la muerte como resultado de su ofensa a un Vaiṣṇava pero tambien hay ejemplos donde incluso un gran devoto, un devoto puro, accidentalmente cometió una ofensa a otro Vaiṣṇava. Sabiendo que si un Vaiṣṇava ofende a otro Vaiṣṇava, el ofensor nunca podra experimentar el amor por Kṛṣṇa, Śrī Caitanya Mahāprabhu se pone muy ansioso para que la ofensa sea removida prontamente y así su devoto pueda probar Kṛṣṇa-prema.

Un ejemplo de esto es Madre Śacī, la madre de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Madre Śacī pensaba que por influencia de Advaita Ācārya su hijo mayor Viśvarūpa había abandonado el hogar tomado la orden de vida de renuncia. Mentalmente, Madre Śacī albergaba este recelo hacía Śrī Advaita Ācārya pensando que él podría ser igualmente una mala influencia para su hijo menor Nimāi. Ella nunca le dijo nada directamente a Advaita Ācārya, ella solo pensaba así.

Siendo la omniciente suprema personalidad de Dios, Śrī Caitanya Mahāprabhu conocía la mente de Madre Śacī. Considerando la exaltada posición de Advaita Ācārya, el Señor proclamó que Madre Śacī había cometido vaiṣṇava aparādha contra Advaita Ācārya. Mahāprabhu entonces llamó a Advaita Ācārya quien apenas podía creer lo que escuchaba cuando se le informó que Mahāprabhu había declarado que Madre Śacī había cometido Vaiṣṇava aparādha contra él. De camino a la casa de Madre Śacī, Advaita Ācārya cantó incesantemente las glorias de Madre Śacī. Concebir que Śacī le había ofendido no estaba dentro de la capacidad de pensamiento de Advaita. El tenía tanta devoción por Śacī Devī.

Cuando Advaita entró en la casa de Madre Śacī cayó al suelo en un desmayo de amor a Dios. Mahāprabhu sabía que el ācārya nunca permitiría que Śacī tocara sus pies, por lo tanto, cuando Advaita yacía en el suelo desmayado, pidió a su madre que tocara los pies de loto de Advaita Ācārya. Madre Śacī hizo esto y fue liberada de la ofensa. Así pues, ella fue capaz de probar el néctar puro del kṛṣṇa-prema .

Debemos considerar, si Vaiṣṇava aparādha fue posible incluso para Madre Śacī, ¿Entonces qué hay de mí? “Yo soy el rey de los tontos. Qué ofensas debo haber cometido contra los Vaiṣṇavas a sabiendas o sin saberlo. ¿Cuál es mi posición? ¿Cómo me redimiré con los devotos del señor?”

Sólo nuestra humildad más sincera mezclada con el polvo de los pies de loto del Vaiṣṇava puede ayudarnos a ser perdonados por nuestros ofensas y a evitar Vaiṣṇava aparādha en el futuro. Nuestra mejor defensa en contra del Vaiṣṇava aparādha es la humildad. No es un cálculo de humildad, “Oh, aquí hay un Vaiṣṇava. Seré cuidadoso. Seré humilde y le mostraré respeto.” ¡No! No es una muestra de humildad calculada. Eso no nos ayudara mucho. Lo que se requiere es un flujo de verdadera humildad proveniente de un corazón libre de envidia. Envidio a los Vaiṣṇavas y por lo tanto, estoy calculado en todos mis tratos con ellos. Envidia significa cálculo y esto ciertamente conduce a ofensas.

Hemos visto que a veces un devoto neófito intenta calcular las palabras y las acciones de un venerable Vaiṣṇava. Pensando que el Vaiṣṇava representa una amenaza para su posición o reputación, el neófito comienza una campaña de calumnias contra el Vaiṣṇava puro. El venerable Vaiṣṇava es siempre el bienqueriente de los devotos aspirantes en la conciencia de Kṛṣṇa pero cuando el neófito permite que su previo condicionamiento material en forma de miedo, duplicidad, aprensión, y envidia adultere su visión, él calcula que el Vaiṣṇava se ha convertido en su enemigo. En ese estado de conciencia, el neófito desafortunadamente comente muchas ofensas contra el devoto puro. A menos que por la gracia de Dios el ofensor entre en razón y se rinda al polvo de los pies de loto del Vaiṣṇava, desafortunadamente su conciencia de Kṛṣṇa será destruida.

en el segundo verso del Śikṣāṣṭakam, Śrī Caitanya Mahāprabhu ha escrito:

nāmnām akāri bahudhā nija-sarva-śaktis
tatrārpitā niyamitaḥ smaraṇe na kālaḥ
etādṛśī tava kṛpā bhagavan mamāpi
durdaivam īdṛśam ihājani nānurāgaḥ

“Oh Mi Señor, en Tus santos nombres hay toda buena fortuna para la entidad viviente, y por lo tanto tienes muchos nombres como Kṛṣṇa y Govinda, a través de los cuales te expandes a ti mismo. Has invertido todas sus potencias en esos nombres, y no hay reglas duras ni dificiles para recordarlos. Mi querido Señor, aunque concedes tal misericordia de libremente enseñar tús santos nombres a las condicionadas almas caídas, soy tan desafortunado que cometo ofensas mientras canto el santo nombre, y por lo tanto no logro el apego por cantar.”(Śikṣāṣṭakam 2)

Así que aunque hayamos abrazado el canto del santo nombre de Kṛṣṇa por millones de vidas, si hay ofensa, y especialmente si hay ofensa a un Vaiṣṇava, entonces no podemos desarrollar apego por el santo nombre. Śrī Caitanya Mahāprabhu indica que se debe a las ofensas. En el siguiente verso del Śikṣāṣṭakam, el Señor indica la manera correcta de cantar, la cual le ayudará a uno a evitar el Vaiṣṇava aparādha.

tṛṇād api sunīcenataror iva sahiṣṇunā
amāninā māna-dena kīrtanīyaḥ sadā hariḥ

“Aquel que piensa de si mismo que es más bajo que una hoja de hierba, que es más tolerante que un árbol, y que no espera honor personal y por el contrario está siempre dispuesto a dar todo respeto a los demás, puede muy fácilmente cantar constantemente el santo nombre del Señor con apego.” (Śikṣāṣṭakam 3)

El Caitanya-caritāmṛta aconseja que deberiamos usar este verso del Śikṣāṣṭakam: tṛṇād api sunīcena, colgado en el cordón del santo nombre al rededor de nuestro cuello para su continuo recuerdo. Es muy importante mantener una humildad adecuada. Sin humildad no podremos tener tratos no ofensivos con los Vaiṣṇavas.

Nuestra humildad debe ser genuina. Debo ser muy sincero en mi visión de los Vaiṣṇavas. ¿Qué significa esto? Los Vaiṣṇavas son mis amos. Yo soy su siervo y el siervo de sus siervos. El Vaiṣṇava no es mi sirviente. Él no es mi proveedor de pedidos. No debería pensar que si no me satisface me enfadaré con él. Ese pensamiento nos pondrá siempre en una mentalidad ofensiva. Siempre es mejor concebirse a uno mismo como el sirviente, del sirviente, del sirviente del Vaiṣṇava. Esa es nuestra verdadera posición de acuerdo con Śrī Caitanya Mahāprabhu.

gopī-bhartuḥ pada-kamalayor dāsa-dāsanudāsaḥ

“Nuestra posición es la del siervo, del siervo, del siervo, de los seguidores de los Vaiṣṇavas (gopīs).”

Al pronunciar ‘gopī-bhartuḥ‘ Śrī Caitanya Mahāprabhu ha señalado a los devotos más elevados y el estado de adoración prescrito que debemos seguir para entender su concepción. Entre todos los Vaiṣṇavas las gopīs son las mas elevadas. Es lo que Mahāprabhu ha declarado y Śrīla Sanātana Gosvāmī también lo ha demostrado en su Bṛhad-bhāgavatāmṛta. Las mas elevadas servidoras enamoradas de Dios son las vaqueritas de Vṛndāvana. Y entre las vaqueritas doncellas del Señor Kṛṣṇa en Vṛndāvana, Śrīmatī Rādhārāṇī tiene la posición suprema. Esto se proclama en el Bhāgavatam en el verso ‘ananyārādhito nūnaṁ’ en donde Śrī Candrāvalī ha dicho, “nadie mas que Rādhārāṇī puede satisfacer plenamente a Kṛṣṇa.”

De la palabra rādhitam el nombre de Rādhārāṇī es entendido, así como en el verso hablado por el señor Śiva a Pārvatī en el Padma Purāṇa, ārādhanānāṁ sarveṣāṁ viṣṇor ārādhanaṁ param – la palabra ārādhanānāṁ, la mejor adoradora, está indicando a Rādhārāṇī. Por lo tanto, también puede concebirse que aparādha, una ofensa, significa: aquello que disgusta a Śrīmatī Rādhārāṇī. El amor por Kṛṣṇa no es posible sin la gracia de Śrīmatī Rādhārāṇī, por lo tanto si uno comete ofensas a los vaisnavas, no es posible obtener su gracia.

Śrīmatī Rādhārāṇī es la devota original. En palabras de Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura, “Kṛṣṇa es la suprema mitad predominante y Śrīmatī Rādhārāṇī es la suprema mitad predominada de la verdad absoluta”. Todo servicio devocional a Kṛṣṇa primero debe pasar a través de Śrīmatī Rādhārāṇī. En las palabras de Śrīla Prabhupāda, “Śrīmatī Rādhārāṇī es la madre de la devoción.” Madre significa aquella que da el nacimiento. Así que la energía de la devoción nace de Śrīmatī Rādhārāṇī. No es la energía de la entidad viviente, jīva-tattva, la que sirve a Kṛṣṇa directamente. Debe haber una conexión con la fuente del flujo devocional, Śrīmatī Rādhārāṇī, entonces la jīva puede desempeñar su normal y natural función en relación a Kṛṣṇa.

Los venerables Vaiṣṇavas son los representantes de Śrīmatī Rādhārāṇī y como tal, nadie puede obtener las bendiciones de ella sin satisfacer primero a los Vaiṣṇavas Por lo tanto, nuestro śikṣā-guru Śrīla B.R. Śrīdhara Mahārāja hizo mucho énfasis en el servicio a los Vaiṣṇavas Los Vaiṣṇavas son como los kalpa-vṛkṣa, los arboles de deseos de Goloka Vṛndāvana que pueden satisfacer todos nuestros deseos espirituales. Por la gracia de un Vaiṣṇava todos nuestros preciados deseos de servir a Śrī Śrī Radha y Kṛṣṇa serán cumplidos mas por su disgusto, todo estará perdido

Vaiṣṇava aparādha es algo muy grave, sin embargo somos tan desafortunados que tratamos con los Vaiṣṇava de una manera muy ordinaria, como si fueran gente común de la calle o peor. Kṛṣṇa says in Bhagavad-gītā: (7:3)

manuṣyāṇāṁ sahasreṣukaś-cid yatati siddhaye
yatatām api siddhānāṁ kaś-cin māṁ vetti tattvataḥ

“De muchos miles de hombres, uno puede esforzarse por la perfección, y de aquellos que han alcanzado la perfección, apenas uno me conoce en verdad.”

Un devoto de Kṛṣṇa es muy difícil de encontrar y nadie es más querido por Kṛṣṇa en esta tierra que el devoto puro. Nuestro Guru Mahārāja, Śrīla A.C. Bhaktivedānta Svāmī Prabhupāda, señaló ese punto literalmente cientos de veces – ¡cuidado con el Vaiṣṇava aparādha! “es algo muy grave” Tal vez nuestro mayor defecto como occidentales es que interactuamos con las concepciones más altas de la divinidad, con el Señor Supremo y sus devotos más queridos, pero traemos con nosotros nuestro orgullo mundano y nuestra arrogancia.

Durante la vida de Śrīla Prabhupāda el pidió fervientemente a la comunidad Vaiṣṇava en India que aceptara amablemente a sus discípulos como auténticos Vaiṣṇavas y sannyāsīs. Y por su gracia fuimos aceptados. Sin embargo, lamentablemente, después de la partida de Śrīla Prabhupāda, tontamente comenzamos a considerar que “nuestro gurú era el único gurú y a su vez somos los únicos Vaiṣṇavas”. Por lo tanto, se cometió mucho vaiṣṇava aparādha contra los humildes y venerables Vaiṣṇavas en la India. No es nada para estar orgulloso, pero es un hecho. Muchos Vaiṣṇava aparādhas se han cometido contra algunos de los devotos más queridos de Kṛṣṇa y muchos han tenido que sufrir a causa de eso. ¿Ya deberíamos haber aprendido nuestra lección? Uno pensaría que sí, pero de nuevo, lamentablemente, la mentalidad ofensiva hacia los Vaiṣṇavas todavía existe en muchos de nosotros hoy en día. Somos tan desafortunados.

A veces como neófitos consideramos erróneamente, “mi gurú es el devoto mas elevado de Kṛṣṇa y por su gracia he avanzado en la conciencia de Kṛṣṇa y estoy predicando en todo el mundo. Por lo tanto, puedo hacer cualquier cosa y nadie puede controlarme.” Esto es un error. En el nombre de mi Guru también puedo cometer Vaiṣṇava aparādha y si es así, incluso él podría no ser capaz de salvarme de la reacción.

Al aceptar el servicio a un alma liberada y refugiarse a sus pies de loto, uno puede cualificarse muy rápidamente en la conciencia de Kṛṣṇa. Pero debido al Vaiṣṇava aparādha uno puede caer de nuevo en la ilusión y el sufrimiento material. Una vez vivió un devoto con el nombre de Rūpa Kavirāja (que no debe confundirse con Rūpa Gosvāmī) quien se había refugiado a los pies de loto de Śrī Kṛṣṇa-caraṇa Cakravartī (el parama-guru de Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura y que era Raṅga Mañjarī en Kṛṣṇa-līlā). Debido a la asociación y las bendiciones de su Guru, Rūpa Kavirāja se hizo reconocido como un gran devoto, avanzado en las melosidades de vraja-bhakti y muy docto en los bhakti-śāstras. Más tarde, después de la partida de su Guru, la envidia a los Vaiṣṇavas se manifestó en el corazón de Rūpa Kavirāja y volvió a caerse.

Rūpa Kavirāja acostumbraba recitar el Bhāgavatam en el Rādha-kuṇḍa y muchos respetables Vaiṣṇavas venían a escucharlo. Un día, cierta Vaiṣṇavī llamada Śrīmatī Kṛṣṇa-priyā Ṭhākurāṇī llego a escuchar las disertaciones acerca de la conciencia de Kṛṣṇa. Kṛṣṇa-priyā Ṭhākurāṇī era muy querida por todos los devotos pues ella constantemente cantaba los santos nombres de Kṛṣṇa en un estado mental humilde. Mientras escuchaba a Rūpa Kavirāja entregar su discurso, los labios de Kṛṣṇa-priyā Ṭhākurāṇī vibraron muy suavemente los santos nombres.

Repentinamente Rūpa Kavirāja se detuvo al hablar y se dirigió a Kṛṣṇa-priyā Ṭhākurāṇī, diciendo: “¿Cómo es posible que puedas hacer dos cosas a la vez?. Yo estoy hablando elBhāgavatam y tú continuas cantando. ¿no tienes respeto?”
Kṛṣṇa-priyā Ṭhākurāṇī respondió: “No es que cante a propósito, sino que mi lengua y mis labios cantan incontrolablemente el santo nombre de Kṛṣṇa incluso sin que yo quiera hacerlo.”
Cuando Rūpa Kavirāja escuchó esta respuesta se enfadó con Kṛṣṇa-priyā Ṭhākurāṇī y la castigó airadamente en la asamblea de Vaiṣṇavas. Todo el mundo estaba muy triste al escuchar sus crueles palabras lanzadas sobre la humilde persona de Kṛṣṇa-priyā Ṭhākurāṇī.

Rūpa Kavirāja inmediatamente cayó de su posición y perdió toda potencia para hablar el Bhāgavatam. La gente dejó de asistir a sus discursos y pronto se vio afectado por la lepra. Él dejó Vṛndāvana y trató de refugiarse en otras comunidades de Vaiṣṇava en otras partes de India, pero la noticia de que había ofendido gravemente a un Vaiṣṇava puro se extendió a donde fuera que trataba de esconderse. Finalmente el murió en algún lugar de Orissa.

¿Qué se puede hacer? Rūpa Kavirāja tuvo un Guru del mas alto calibre, mas debido a la envidia de un devoto puro, desafortunadamente cometio Vaiṣṇava aparādha y fue vencido para siempre. Incluso teniendo un Guru de tan alta categoría no pudo ser salvarlo de la reacción a su fechoría. Este desafortunado incidente es mencionado en la biografía de Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura.

Otro ejemplo de ofensores es el de Jagāi y Mādhāi. Estas dos almas caídas pertenecientes a una familia brāhmaṇa vivieron en el pueblo de Navadvīpa durante el tiempo de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Sobre todo hemos oído que eran borrachos y fueron liberados por Mahāprabhu, pero eran mucho más que borrachos. El Caitanya-bhāgavata de Vṛndāvana Dāsa Ṭhākura afirma que estos dos hermanos eran tan pecaminosos que no es posible contabilizar la ilimitada cantidad de pecados que habían cometido. No solo eran borrachos, ellos eran asesinos de vacas, brāhmaṇas, e incluso de mujeres. Nadie podía contar el número de personas inocentes que ellos habían asesinado. Eran tan malos y desagradables que todos en Navadvīpa estaban muertos de miedo.

Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu dio su orden de llevar el santo nombre de Kṛṣṇa a cada casa en Navadvipa, los principales asistentes del Señor dijeron que mientras Jagāi y Mādhāi estuvieran presentes no sería posible, ya que estos dos hermanos repetidamente detuvieron el canto de los santos nombres y amenazaron con matar a los devotos. El Señor organizó entonces un festival de saṅkīrtana y, en un estado de ánimo alegre, dirigió el festival de saṅkīrtana a la casa de Jagāi y Mādhāi quienes habían caido en un estupor de ebriedad.

Después de algún tiempo, los hermanos fueron despertados por el tumultoso sonido, el golpeteo de tambores y el repique de karatālas. Ellos pensaron: ¿Qué es esto?, “¿Quién se atreve a perturbar nuestro pacífico sueño? ¡Atrapenlos! ¡Atrapenlos!” Recogiendo mazas para golpear a los devotos, los dos hermanos corrieron a la calle donde vieron al Señor entre sus devotos favoritos; Nityānanda Prabhu, Advaita Ācārya, Murāri, Mukunda Datta, y muchos otros que bailaban y cantaban los santos nombres de Kṛṣṇa en gran éxtasis. Con palabras desagradables y en un tono enojado Jagāi y Mādhāi trataron de reprender a Śrī Caitanya Mahāprabhu y a sus devotos, pero cuando todos sus intentos fallaron, los hermanos se volvieron completamente locos y en un frenesí de ira golpearon al Señor Nityānanda en la cabeza con un pedazo de vasija de barro.

Viendo esto Mahāprabhu invocó su sudarśana-cakra el cual se aceleró hacia Jagāi y Mādhāi para cortar sus cabezas. El señor Nityānanda, el mas misericordioso con las almas caidas, detuvo el sudarśana-cakra y pidió al señor Caitanya que amablemente mostrara a estos pecadores su misericordia liberandolos. La escena del Señor Nityānanda suplicando al Señor Caitanya que perdonara a los dos hermanos derritió los duros corazones de Jagāi y Mādhāi.

Más tarde Jagāi y Mādhāi vinieron ante el señor con las manos juntas. El señor Caitanya entonces pidió a los hermanos que le dieran una hoja de tulasī. Él dijo, “ Yo tomaré sus reacciones pecaminosas. Denmelas todas.”

Al principio, los hermanos se negaron diciendo: “Oh Señor, no sabes lo pecaminosos que somos. No podemos hacer eso.”

Los hermanos le recordaron al Señor que habían matado a muchas vacas, brāhmaṇas, mujeres y habían dado problemas a innumerables personas inocentes. Pero el señor insistió y finalmente se hizo. Cuando el señor Caitanya recibió los pecados de Jagāi y Mādhāi perdió su tez dorada e inmeditamente se hizo negro. Viendo esto, el señor dijo, “cualquiera que ofenda a un Vaiṣṇava tendra que aceptar las reacciones pecaminosas de Jagāi y Mādhāi.” Entonces el señor regresó a su color dorado original. Está historia es narrada en el Caitanya-bhāgavata y el Caitanya-maṅgala.

Así que debemos tratar con los devotos del señor de una manera más sincera y humilde. No debemos permitir que ningún rastro de envidia, orgullo o duplicidad entre en nuestros tratos con los Vaiṣṇavas. Entre todas las entidades vivientes, el Vaiṣṇava y especialmente aquel que transmite su mensaje, es el más querido por el señor Kṛṣṇa.

na ca tasmānmanuṣyeṣu kaścin me priya-kṛttamaḥ
bhavitā na ca me tasmād anyaḥ priya-taro bhuvi

“No hay, ni habrá sirviente en este mundo más querido por mí que el que predica este mensaje.” (Bhagavad-gītā 18:69)

No hay consideración acerca del nacimiento, la casta, la nacionalidad, el género, la edad o la raza de un Vaiṣṇava. Todas estas son designaciones externas del cuerpo material y no deben considerarse muy importantes cuando se trata de entender quién es un Vaiṣṇava. Del mismo modo, es de poca importancia a que sociedad espiritual pertenece o no un Vaiṣṇava. Si cuando nos acercamos a un Vaiṣṇava permitimos que nuestra conciencia se centre en tantas designaciones externas, entonces será seguro que cometeremos ofensas a sus pies de loto. En realidad, es un hecho que la consideración excesiva sobre la sociedad a la que pertenece o no pertenece un Vaiṣṇava puro se ha convertido quizás en la mayor causa individual a la hora de cometer Vaiṣṇava aparādha desde la época de Śrī Caitanya Mahāprabhu. También es un hecho que en lugar de predicar el amor por Kṛṣṇa en todo el mundo y glorificar a los sirvientes más queridos del señor, es común que caigamos presa de predicar la conciencia de la sociedad y con esto a veces nos oponemos a los devotos puros, perpetuando así una mentalidad ofensiva en las mentes de los recién llegados a la conciencia Kṛṣṇa.

Una vez a Śrīla Prabhupāda se le preguntó, ¿cómo podemos decir quién es un devoto puro de Kṛṣṇa?, a lo que él respondió: “Se necesita uno para reconocerlo”. Así que, mientras tanto, tratemos de recordar la instrucción del señor de siempre permanecer en un humilde estado mental mientras cantamos constantemente los santos nombres de Kṛṣṇa. Los Vaiṣṇavas son kṛpā-sindhu, un oceano de misericordia, y nosotros, las almas caídas, tenemos la gran necesidad de entrar en contacto con ese océano de misericordia. Los Vaiṣṇavas son los únicos salvadores, patitapāvana, para las oprimidas y caídas almas de este mundo material. Por lo tanto, todas las mentalidades insalubres que conducen al Vaiṣṇava aparādha deben ser totalmente abandonadas inmediatamente.

Así que con la siguiente oración inclinemos nuestras cabezas en el polvo de los pies de loto de nuestro Guru y roguemos para siempre permanecer como un humilde siervo de los Vaiṣṇavas, y para ser siempre amables y corteses en nuestros tratos con todos los devotos Vaiṣṇavas del Señor quienes han abrazado los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu y quienes son el único refugio y néctar de vida para las almas rendidas.

vañca-kalpa-tarubhyaś ca kṛpā-sindhubhya eva ca
patitānāṁ pāvanebhyo vaiṣṇavebhyo namo namaḥ

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